Sandra Lorenzano

Ensayo: kintsugi

Ensayo: kintsugi

Tuve mi propio 68. No fue el de París, ni el de Praga, ni el de Tlatelolco. No tuvo consignas, ni demandas, ni amor libre, ni barricadas. Tenía ocho años.…
¿Cómo narrar lo inenarrable?

¿Cómo narrar lo inenarrable?

Sobre Operación masacre, de Rodolfo Walsh …el campo del intelectual es por definición la conciencia. Un intelectual que no comprende lo que pasa en su tiempo y en su país…
¿Dónde quedó el México que amamos?

¿Dónde quedó el México que amamos?

No puedo dejar de mirar esta foto: la angustia, el miedo, las lágrimas. Miro a estas dos mujeres, adulta y niña, madre e hija quizás, y siento vergüenza. Vergüenza por…
Astillas (fragmentos)

Astillas (fragmentos)

Inquietante lección de los jazmines: cuanto más agonizan más perfuman Santiago Kovadloff 1. Íbamos en lancha. El río marrón. El motor que ahora recuerdo silencioso. ¿Quién la llevaba en brazos?…
Saudades

Saudades

English translation by Tanya Huntington Silver reflections on the rooftops of a city I shall never come to know, as a daughter born into a history of shipwrecks and saudades.…
Caricia, abrazo, beso en la frente

Caricia, abrazo, beso en la frente

Sobre La natura esposta, de Erri de Luca Mar nuestro que no estás en los cielos y abrazas los confines de la isla y del mundo, bendita sea tu sal,…
Fluirá libremente el canto encarcelado

Fluirá libremente el canto encarcelado

Con los ojos de la despedida os vi aquel día, cosas de nuestra vida. Con los ojos de la despedida, la vida parecía una cosa perdida. La casa estaba vacía…
mujeres: memoria

mujeres: memoria

vengo de otra parte, escribí no es cuestión de geografía es cuestión de historia quería contarlo con las palabras de ellas con sus testimonios con sus confesiones quería contar los…
Acanalado

Acanalado

A veces es sólo una palabra que da vueltas: “acanalado” es hoy la que aparece y yo pienso en los techos de mi pueblo que no era pueblo sino suburbio…
Fragmentos de una novela inexistente V

Fragmentos de una novela inexistente V

 Continúo, con vuestra venia y paciencia, queridos, las entregas de la “novela inexistente”. Ésta es ya la quinta. Gracias por acompañarme en esta aventura. 1. En el eco de mis…
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