Essay
LO QUE LA LITERATURA ES Y NO ES

LO QUE LA LITERATURA ES Y NO ES

Lolita Bosch

¿Qué es, entonces, la literatura? ¿Un artefacto que deseamos construir? No podemos pensar qué es la literatura, pero si qué es y qué no es literatura. La literatura no es ingenio, y la literatura no responde a un estímulo. No. Un estímulo es demasiado pequeño para hacer literatura. El estímulo no tiene, de ningún modo, la fuerza para generar la inercia necesaria que nos permita escribir una novela. Además, suele ser exterior, no íntimo. Y la literatura nace de un deseo literario absolutamente irracional que no nos hace falta comprender cuando escribimos. Un deseo con el poder suficiente para resistirse a la lógica, la realidad y el tiempo.

Por lo tanto, lo primero que debemos hacer es analizar este deseo para saber si lo que queremos es contar una historia o escribir una novela. Pero sobretodo, debemos asumir que literariamente estamos muy mal educados. Que en la escuela para hacer música nos dan una flauta y para hacer arte una caja de colores, pero que si nos gusta leer nos dan un libro acabado.

Nunca un papel y un bolígrafo.

Nunca una pantalla.

Nunca una libreta.

Y así crecemos con la falsa percepción de que la literatura es algo bien hecho y acabado, porque crecemos leyendo versiones absolutamente revisadas de los libros y nos resulta prácticamente imposible acercarnos a una obra en proceso.

La literatura como tótem.

Y sin embargo, nadie se sienta y escribe una novela. Esto no ocurre así. A pesar de que todas y todos tenemos la fantasía de que a nosotros nos ocurrirá. Que una sola vez, aunque sea una sola vez, nos sentaremos sin saber cómo se hace una novela y a pesar de nuestra ignorancia haremos una novela. Porque tenemos una historia muy buena, porque hemos conocido a alguien que ha vivido algo alucinante, porque lo que yo he vivido he logrado comprenderlo. No. No es así. Nunca. Pensar la literatura desde esta ilusión es no sólo delirante, sino contraproducente. Porque es pensar que, por el mero hecho de sentarnos y empezar a escribir una historia, la historia se construirá con capacidad de hacer una novela. Como si le dijéramos a un yogui que porque sabemos respirar seré una experta en yoga.

Claro que no. Aprender y conocernos es un proceso.

Escribir también.

Y antes que nada hay algunos mitos impertinentes que debemos atrevernos a romper: 1) que sepamos contar una historia no quiere decir que sepamos escribir una novela; 2) que hayamos vivido algo no quiere decir que sepamos explicarlo literariamente; y 3) que conozcamos muy bien un tema no significa que sabremos escribirlo. Más bien al contrario. Además, las novelas no se hacen así. Estos son sólo los caminos insoportables hacia la frustración literaria (terrible).

De manera natural no tienes por qué saber hacer una novela, por muchas ganas que tengas y por mucho que hayas leído. De hecho, así lo entendemos en cualquier otro ámbito. Si un día decido que quiero hacer una cena para veinte personas en casa y no lo he hecho nunca, pensaré, me organizaré y trataré de buscar consejos. Pero con la literatura no. ¿Y saben por qué? Porque creemos (sabemos) que las historias curan –en  gran medida porque nos lo ha enseñado la religión y las leyendas.

Pero curarnos no es hacer una novela.

Hacer una novela es poder pensar si estoy construyendo un mundo literario o contando una historia. Si no hay nada más que una historia, no es necesario escribir nada. Sólo explicándolas ya la entendemos. Y algo que podemos explicar no necesita de la escritura.

La escritura es otra cosa,

más grande,

este cielo.

Y aunque lo entendamos cuando nos detenemos a pensarlo, nos cuesta actuar en consecuencia. Porque si una novela no cuenta una historia, entonces, ¿qué hace?

Una novela es un mundo que se construye sobre unos andamios íntimos: nuestra intuición, nuestra intención, nuestro deseo. Una novela es una persona o no es nada.

De modo que hagámonos tres preguntas: 1) ¿Qué cosa logra una novela?; 2) ¿Cómo se hace?; y 3) ¿Qué consigue hacernos una novela (como lectores o como escritores), además de compartirnos una historia?

 

Lolita Bosch nació en Barcelona en 1970, pero vivió mucho tiempo en Albons (Baix Empordà). También ha vivido en Estados Unidos, India y, durante diez años, en la Ciudad de México. Ha publicado, entre otras novelas, Tres historias europeasLa persona que fuimosLa familia de mi padre o Esto que ves es un rostro, así como su antología personal de literatura mexicana Hecho en México y el ensayo narrativo Ahora, escribo. Su Twitter: @LolitaBosch

 

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Posted: July 25, 2018 at 10:20 pm

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