Current Events
Un radical encabeza Argentina

Un radical encabeza Argentina

Sergio Negrete Cárdenas

…Su raíz es ideológica: llegó a la presidencia no moviéndose al centro, sino desplegando su radicalismo sin rubor alguno. No es un político liberal de clóset, sino un liberal-libertario abierto y, de hecho, combativo de sus ideas. No es que crea en un Estado acotado, es que se trata de un anarcocapitalista.

“Liberal-libertario”, así se define Javier Milei, desde el 19 de noviembre el Presidente Electo de Argentina, y quien tomará posesión el 10 de diciembre por un periodo de cuatro años. En América Latina, Salvador Allende hizo historia en 1970 como el primer socialista en llegar al poder por medio de las urnas; en 2023 Milei hace lo propio como libertario.

No es nada extraño, ni nuevo, que un político liberal llegue al poder; un creyente en un Estado más acotado, en la importancia de las fuerzas del mercado en lugar del dirigismo o la propiedad estatista. A partir de la década de 1980, y sobre todo en la última del siglo pasado, cobra un ímpetu notable el liberalismo económico. Desde Carlos Salinas en México hasta Alberto Fujimori en Perú. Incluso, lo que no deja de tener su ironía, hubo un peronista que se trasmuta en ardiente liberal: Carlos Saúl Menem.

 

Ideología aparte de pragmatismo

Pero esos liberales en buena parte fueron producto del pragmatismo. Ellos cambiaron la política económica de sus países ante el fracaso de los estatistas-nacionalistas que habían provocado deuda, desplomes cambiarios, estancamiento económico e inflación. Salinas es la antítesis de Echeverría y López Portillo o Fujimori el opuesto de Alan García. En cambio, en Chile los gobiernos que siguen a Augusto Pinochet mantienen el liberalismo que había iniciado en la dictadura militar. En Argentina, en cambio, la dictadura militar, como muchas otras, fue singularmente inepta en lo económico, como esos civiles a los que habían reemplazado.

Milei debe comportarse como un pragmático dado que enfrenta un Congreso fragmentado y en el que no cuenta con mayoría. Necesitará construir consensos en torno a ciertas medidas: convencer a legisladores y además hacer que la ciudadanía también se vuelque a su favor. Pero su raíz es ideológica: llegó a la presidencia no moviéndose al centro, sino desplegando su radicalismo sin rubor alguno. No es un político liberal de clóset, sino un liberal-libertario abierto y, de hecho, combativo de sus ideas. No es que crea en un Estado acotado, es que se trata de un anarcocapitalista.

Su primer discurso como ganador de las elecciones fue claro en ese aspecto: Estado acotado, propiedad privada y comercio libre. Pero no son palabras o ideas vagas, son los pilares de la futura política económica, los ejes centrales del nuevo gobierno. Las ideas son centrales y, para un radical, no son negociables. No se atempera, modera o consensa. Si una líder política se distinguía por su desdén por “la política del consenso” era Margaret Thatcher. La ventaja de la premier británica, no menor, era que contaba con una sólida mayoría parlamentaria. No es el caso de Milei, aunque puede preverse que no estará dispuesto a ceder, sobre todo si puede realizar diversas acciones por decreto.

 

Nada de medias tintas

Milei no es un político. Brincó de ser un polemista duro, agresivo y vulgar en los estudios de televisión a diputado, y de ahí se catapulta a la presidencia de Argentina. No tiene trayectoria, pero sí conocimiento de la teoría económica y de la historia, y ello es evidente. En sus primeras palabras tras ganar también destacan las siguientes:

“La situación de Argentina es crítica. Los cambios que nuestro país necesita son drásticos, no hay lugar para el gradualismo, no hay lugar para la tibieza, no hay lugar para las medias tintas”.

 Con lo terribles que son, las crisis permiten también la oportunidad de tomar acciones radicales para plantear un drástico cambio de rumbo, un absoluto giro de timón, y para ello nada mejor que un radical de ideas como timonel y capitán. Milei entiende que una de las mejores ventanas de acción son las primeras semanas/meses de gobierno (como fueron los famosos 100 días de Franklin D. Roosevelt).

Lo que se debe esperar es un vendaval de propuestas, acciones y decisiones apenas inicie la administración. Para el presidente Milei no será el momento de acciones graduales o de medias tintas. Será el momento del radicalismo para un radical.

 

La brújula del pasado glorioso

Prácticamente solo un país ha descendido de la riqueza a ser subdesarrollado, o lo que hoy se denominaría como emergente: Argentina. Hace 120 años era de las naciones más ricas del planeta, Buenos Aires una metrópoli prácticamente europea, el país un imán para la migración de muchas naciones más pobres.

Sin el peronismo destructivo que inició en la década de 1940, quizá sería hoy como otro país con ciertas características similares: Australia. Esa riqueza potencial no era casual, sino además producto de una lotería geográfica en que Argentina era uno de los pocos ganadores. Por su clima templado y acceso a aguas navegables, es una de las cuatro regiones del planeta cuya geografía es extremadamente favorable al desarrollo económico (las otras son Europa Occidental, la mitad este de los Estados Unidos y el este de China).

Regresar a su país a la senda de la riqueza es el norte que orienta a Milei. Absolutamente imposible hacerlo en cuatro años, y lo sabe (habla incluso de varias décadas), pero sí puede construir los cimientos, la sólida fundación para el despegue. Como también dijo, y es finalmente la ambición más radical de un radical de ideas: “hoy comienza el fin de la decadencia argentina”.

 

Sergio Negrete Cárdenas. Profesor de Tiempo Completo en la Escuela de Negocios del ITESO. Trabajó en el Fondo Monetario Internacional. Profesor en varias universidades de España y México, destacadamente la Universidad Pompeu Fabra y la Escuela Superior de Comercio Internacional, en Barcelona, la UNAM y la Escuela de Periodismo Carlos Septién en la Ciudad de México. Doctor en Economía y Maestría en Economía Internacional por la Universidad de Essex. Diplomado en Política Exterior de Estados Unidos por la Universidad de Maryland. Licenciado en Economía por el ITAM y en Ciencias de la Comunicación por la UNAM. Twitter: @econokafka

©Literal Publishing. Queda prohibida la reproducción total o parcial de esta publicación. Toda forma de utilización no autorizada será perseguida con lo establecido en la ley federal del derecho de autor.

Las opiniones expresadas por nuestros colaboradores y columnistas son responsabilidad de sus autores y no reflejan necesariamente los puntos de vista de esta revista ni de sus editores, aunque sí refrendamos y respaldamos su derecho a expresarlas en toda su pluralidad. / Our contributors and columnists are solely responsible for the opinions expressed here, which do not necessarily reflect the point of view of this magazine or its editors. However, we do reaffirm and support their right to voice said opinions with full plurality.


Posted: November 21, 2023 at 7:17 am

There are 3 comments for this article
  1. patricia gras at 12:19 pm

    Thank you for an illuminating article. The writer is obviously a respected intellectual. He does not take sides, he states the facts. No one really knows if Milei is the answer in Argentina, but we can all agree, we want what is best for a country that has been suffering for decades sue to an inept, corrupt and sometimes criminal political class.

  2. Patti gras at 3:20 am

    The guardian newspaper didn’t seem to be concerned at all about a political class in Argentina that destroyed a country with an amazing potential in the last decades. Now it complains Milei would be worse.. maybe so, but let’s hope the past years are not the same as the future. His ideas are extreme but most Argentines probably don’t agree with most of them, but they chose not to continue with the same political crooks. Give them some credit.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *