En este mundo, tal vez sea necesario un terremoto para hacernos saber que los márgenes hacia los que nadie mira, hablan. Allá hay un clamor, el de los desposeĂdos. Todas…
Lula Ann se cambia el nombre en cuanto crece y adquiere cierta autonomĂa de su madre, a la que tiene prohibido llamar asĂ. Aprende a nombrarla Sweetness, nunca mamá. La…
Hace varios años, en una conversaciĂłn con el escritor Alberto Chimal, decĂamos que a Amparo Dávila la habĂan recuperado lectoras y lectores muy jĂłvenes, atrapados por una literatura tan siniestra…
Para Laura Niembro, siempre amiga y cĂłmplice en el mundo de los libros Quizás una sabe que está ante un gran escritor por la capacidad que ha encontrado en sus…
Quiero agradecer al consejo directivo de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana por haberme otorgado esta distinciĂłn. Para mĂ es un honor recibir este premio, especialmente porque reconoce…
nadie me conoce yo hablo la noche nadie me conoce yo hablo mi cuerpo nadie me conoce yo hablo la lluvia nadie me conoce yo hablo los muertos Alejandra Pizarnik…
Aprendimos a leer con libros e historias de colores, páginas que segĂşn crecĂamos se iban agrisando para dejar espacio casi en exclusiva a la mancha del texto. ParecĂa que eso…