Socorro Venegas

Las simples, pequeñas cosas

Las simples, pequeñas cosas

—A ver si sabes quĂ© es —me dice Piedad. Tomo el libro nuevo que me extiende. La voz de las cosas.Poemas e ilustraciones de Piedad Bonnet (Lumen 2026), se lee…
CĂłmo escribo esa desgracia

CĂłmo escribo esa desgracia

En este mundo, tal vez sea necesario un terremoto para hacernos saber que los márgenes hacia los que nadie mira, hablan. Allá hay un clamor, el de los desposeĂ­dos. Todas…
Dos madres racistas

Dos madres racistas

Lula Ann se cambia el nombre en cuanto crece y adquiere cierta autonomĂ­a de su madre, a la que tiene prohibido llamar asĂ­. Aprende a nombrarla Sweetness, nunca mamá. La…
Editar y escribir: entre la memoria y la esperanza

Editar y escribir: entre la memoria y la esperanza

Quiero agradecer al consejo directivo de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana por haberme otorgado esta distinciĂłn. Para mĂ­ es un honor recibir este premio, especialmente porque reconoce…
Cartas de amor. Dos escritoras

Cartas de amor. Dos escritoras

ÂżQuĂ© espera quien escribe una carta de amor? Parece un ejercicio voyeurista entrar en la correspondencia ajena. Hay momentos en que me siento una intrusa, como con los diarios, pero…
Repudiadas y locas. Escribir en confinamiento

Repudiadas y locas. Escribir en confinamiento

La reclusiĂłn como castigo, ÂżquĂ© significa en la vida de una mujer? Una existencia, un cuerpo, unas raĂ­ces que de golpe ya no podrán extenderse. El acotamiento es brutal. A…
Por andar buscando

Por andar buscando

nadie me conoce yo hablo la noche nadie me conoce yo hablo mi cuerpo nadie me conoce yo hablo la lluvia nadie me conoce yo hablo los muertos Alejandra Pizarnik…
Escribir lo que desaparece

Escribir lo que desaparece

ÂżQuĂ© son esas escrituras que están al lĂ­mite, ahĂ­ donde el lenguaje se vuelve lava, urgencia? En su magnĂ­fico libro de ensayos El arte del error, MarĂ­a Negroni distingue entre…
AsĂ­ resuena la felicidad de leer

AsĂ­ resuena la felicidad de leer

Aprendimos a leer con libros e historias de colores, páginas que segĂşn crecĂ­amos se iban agrisando para dejar espacio casi en exclusiva a la mancha del texto. ParecĂ­a que eso…