Rigoberto Perezcano: ¡aquí hay un cineasta!
Ricardo López Si
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Hace unas semanas descubrí, conmovido, el testigo del director oaxaqueño Rigoberto Perezcano. Los amantes se despiden con la mirada (2025), su más reciente largometraje, tuvo una proyección especial en el Cine Tonalá al ser elegido para clausurar la 9° edición del Festival de Cine Independiente de la Ciudad de México.
Elida, una joven de 16 años condenada por los usos y costumbres de su familia y la región que habita, es forzada a casarse con Damián, un hombre mayor que asume, cínicamente, su rasgo opresor. En el mismo espacio temporal está Olivo, un joven perdidamente enamorado de Elida, que desarrolla una relación cargada de simbolismos con la figura espectral de su padre recién fallecido.
Si bien el relato que ha orbitado en torno a la película reside en problematizar los matrimonios concertados en el México profundo y, en especial, en el valle de Oaxaca, reducir a Perezcano a un cineasta de denuncia no le hace justicia a su gran sensibilidad poética y mirada exhaustiva, quizá sus más grandes atributos como realizador.
En lo que él mismo ha establecido como su trabajo “más personal”, Perezcano construye una historia de amor trágico, filmada en blanco y negro, con reminiscencias rulfianas. El propósito, según sus propias palabras, era “hacer una película como si hubiera estado enlatada mucho tiempo”, que tuviera “la esencia de un cine mexicano de los años cuarenta o cincuenta” y “la estética, el ritmo y el tiempo del cine actual”.
El también documentalista oriundo de Zaachila, tierra con raíces zapotecas, ha sido enfático en establecer que la gran consigna del cine mexicano independiente es buscar su propia fuerza, esencia e identidad. En contraposición a los productos industriales y despersonalizados que proliferan del otro lado de la frontera norte.
Esa búsqueda obsesiva también es perfectamente palpable en Carmín Tropical (2014), cinta a la que desembarqué con fervor juvenil frente al abrumador consenso que sigue provocando su visionado en ese submundo en antaño llamado Twitter, del que casi ningún cineasta logra salir indemne.
Fundir con tanta destreza y sutileza el folclor del Istmo de Tehuantepec y el universo muxe para subvertir las convenciones del cine negro —género con fama de inmutable—, a través de las pesquisas de una mujer transgénero que vuelve a Juchitán, su pueblo natal, para investigar el asesinato de su amiga, debería garantizarle un lugar privilegiado en el cine de autor del siglo XXI mexicano.
Pienso en Olga Martínez, fundadora de la editorial barcelonesa Candaya, cuyo gran lema de batalla, entre manuscrito y manuscrito, era: ¡Aquí hay un escritor! Y me es imposible, después de sumergirme en parte de la filmografía de Rigoberto Perezcano, no proclamar gozosamente: ¡Aquí hay un cineasta!
Foto de Crisoforo Gaspar Hernandez en Unsplash
Ricardo López Si es coautor de la revista literaria La Marrakech de Juan Goytisolo y el libro de relatos Viaje a la Madre Tierra. Columnista en el diario ContraRéplica y editor de la revista Purgante. Estudió una maestría en Periodismo de Viajes en la Universidad Autónoma de Barcelona y formó parte de la expedición Tahina-Can Irán 2019. Su twitter es @Ricardo_LoSi
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Posted: October 26, 2026 at 9:44 pm







