Poetry
Transitar ruinas, excavar memorias futuras

Transitar ruinas, excavar memorias futuras

Nidia Rosales

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El inminente pasado siempre rasga el futuro es la más reciente exhibición de la poeta y artista Rocío Cerón (Ciudad de México, 1972), inaugurada durante mayo en la Biblioteca Henestrosa, en el centro histórico de la ciudad de Oaxaca, la muestra presenta por primera vez una selección amplia de su obra desarrollada en los últimos años, en donde dibujos, poemas, esculturas, fotografías, videos y libros configuran una arqueología afectiva desde una perspectiva transdisciplinar acorde a su trayectoria artística.

La exhibición se compone de las series Materialidades Inmateriales, Divisible Corpóreo, Speculari, Vestigios futuros del lenguaje y Potenciales evocados. Se despliega en una de las dos salas de la Biblioteca, ubicada a su vez en un edificio de origen colonial que alberga a esta institución perteneciente a la Fundación Alfredo Harp Helú, la cual hace público el acervo bibliográfico del escritor oaxaqueño Andrés Henestrosa. El recinto cultural se caracteriza por tener una agenda vigorosa en torno a la difusión y enseñanza de las literaturas, así como por ofrecer un calendario basto de exhibiciones, talleres, conversatorios, presentaciones y conciertos.

Acompañada de una charla inaugural en presencia de la autora y de un performance poético y sonoro activado con saxofón, El inminente pasado siempre rasga el futuro propone un tipo de lectura que atraviesa diversas materialidades, empleando un lenguaje contemporáneo que desarraiga algunas categorías estéticas como las de texto, objeto e imagen, conduciéndolas hacia otras realidades estéticas. Se trata de una cartografía valiosa de una artista multidisciplinaria que se interesa profundamente por los procesos intermediales que reconfiguran la experiencia del receptor/lector, y en cuyas preocupaciones centrales se encuentra la agencia de la poesía.

Bajo una curaduría cuidadosa de la misma Cerón, la muestra puede describirse a partir de la intención de recrear una excavación sensible que capa por capa va descolocando los conceptos de memoria, ruina y tiempo. En estas indagaciones, la artista ha fijado su atención y trabajo a lo largo de los años. De ahí que el título escogido sea una suerte de adagio que señala la presencia del pasado en tanto elemento que se reactiva constantemente, afectando incluso el porvenir. Las piezas exhibidas son contenedores de esas historias y afectos personales, aunque llevadas al plano de reflexiones colectivas.

La observante -como se autodenomina porque propone la mirada en tanto método de conocimiento que tiene la capacidad de despertar asombro ante los mecanismos vitales- es también una arqueóloga que va descubriendo potenciales artefactos. Estos dispositivos son parte de sus investigaciones de largo aliento, producto además de las derivas donde recolecta residuos, naturaleza, ideas y sonidos, para transformarlos en piezas autónomas de gran riqueza.
Bajo la premisa de que conocemos el mundo a través del cuerpo, no solamente por medio de nuestro lente más racional, el receptor que acude a El inminente pasado siempre rasga el futuro encuentra en ese espacio estímulos que atraviesan los ejes de lo visual, lo sonoro y lo táctil. Va descubriendo a su paso un ecosistema de huellas que buscan ampliar los límites de su percepción cotidiana. En este tránsito, Rocío Cerón despierta una sensibilidad casi infantil que explora vestigios y ausencias, construyendo bellezas recónditas.

Uno de los ejes presentes en la exhibición gira alrededor del libro y la poesía. La artista considera el libro como un continente, un territorio complejo y expandido parecido a un sistema nervioso que se experimenta socialmente. La poesía es desde esta perspectiva materia viva que resuena junto al cuerpo y abarca varios medios. Algunas de las piezas mostradas son lienzos donde se dibuja un lenguaje poético inventado, otras se condensan en los relieves del Braille, además de incorporar tres de sus publicaciones impresas y un performance audiovisual.

En la arqueología afectiva propuesta por Rocío Cerón en la Biblioteca Henestrosa, las obras/ruinas se proyectan hacia el futuro porque permanecen inconclusas: las piezas abren preguntas, se erigen como ficciones, son grietas por donde entra una nueva luz. En conjunto, transmiten una enorme curiosidad, una capacidad de asombro que la artista preserva y nos comparte como un tesoro. Un deseo por mirar aquello que es en apariencia invisible pero donde se encuentran los rastros de nuestro andar efímero, circunscrito en la magia de habitar un cuerpo.

 

Nidia Rosales (Oaxaca de Juárez) . Curadora, historiadora del arte y gestora cultural oaxaqueña. Es Licenciada en Lengua y Literaturas Hispánicas, Especialista en Historia del Arte y Maestra en Historia del Arte, en el área de Estudios Curatoriales, por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Además, estudió la Maestría en Gestión cultural, en la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO). Actualmente, junto al equipo curatorial CIMBRA ha sido seleccionada para participar en Proyectos, en la feria de arte MATERIAL y Estación Material, durante el 2026 y 2027 en CDMX y Guadalajara. La primera de estas curadurías se llevó a cabo en febrero del 2026 bajo el título Mano de obra, y convocó a cuatro artistas mexicanos. Como parte de CIMBRA, también coeditó Dónde curar, publicación impresa que reúne textos y diagramas de curadores cuyas prácticas se han desarrollado en Oaxaca en los últimos años.


Posted: September 23, 2026 at 9:37 pm

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