“Pero Salman, a pesar de todo, sĂ es el mal. El mal moderno…” La mirada de Salman Abedi no dice nada. Es hueca y desapasionada, propia de alguien fácilmente olvidable.…
Se dice que el califa Walid I, cuando accediĂł al trono de los Omeyas a principios del siglo VIII, confesĂł a sus consejeros que su mayor deseo era ser recordado…