Patricio Pron
Óscar Garduño Nájera
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Patricio y yo somos ya viejos conocidos en el mundo de los libros, las lecturas y las charlas. Pero en esta ocasiĂłn le propongo que hagamos una entrevista distinta, lejos de las preguntas convencionales que ya le han hecho infinidad de veces y que, al parecer, siempre se repiten. Hay un motivo literario importante, la publicaciĂłn, en la editorial Anagrama, donde se encuentra casi toda la obra de Pron, de En todo hay una grieta y por ella entra la luz (2026), uno de los libros más importantes, a mi juicio, en la obra de este autor argentino, incluso he señalado que En todo hay una grieta y por ella entra la luz es la novela que quizás a Borges le habrĂa gustado escribir, aunque, claro, los lectores son los que tienen la Ăşltima palabra. AsĂ que iniciamos la charla al caer la tarde. Se los aseguro,siempre es un placer hablar de literatura con alguien como Patricio Pron.
Ă“scar Garduño (Ă“G): Desde nuestra charla pasada, Patricio, recuerdo que mencionamos en dos o tres ocasiones a Jorge Luis Borges, y me parece que, en la totalidad de tu obra literaria, o al menos en lo que yo he tenido oportunidad de leer, encontramos flotando a Borges como un referente inmediato, como una influencia, lo mismo ocurre con En todo hay una grieta y por ella entra la luz…
Patricio Pron (PP): SĂ, desde luego, como escritor argentino se me hace imposible imaginar mi vida sin Borges. Ya no solo mi vida como autor, sino incluso mi vida como lector hubiesen sido muy distintas de no haber estado Borges. Sigue siendo una presencia importante en mi vida. Y el deslumbramiento que sentĂ por sus libros se renueva cada vez que vuelvo a leerlo; recientemente impartĂ un seminario acerca de sus relatos, junto con los de Juan Rulfo, y volvĂ a quedar deslumbrado.
ÓG: Que, de hecho, Patricio, En todo hay una grieta y por ella entra la luz, me parece que es la novela que no escribió Borges, pero que hubiese deseado escribir. Me refiero a los juegos literarios que propones. Creo que En todo hay una grieta y por ella entra la luz es una propuesta literaria con la que Borges hubiera estado muy de acuerdo.
 PP: Me ahorra que lo digas y me encantarĂa que asĂ fuese. Los escritores y las escritoras tensamos una y otra vez la misma cuerda, y esa cuerda es la que nos conecta con quienes nos han presidido, pero tambiĂ©n con quienes vienen despuĂ©s de nosotros. Si me hubieras comentado que En todo hay una grieta y por ella entra la luz contribuye a recordarles a los lectores y lectoras que es posible escribir de otro modo y que es posible leer de otra manera me sentirĂa por completo satisfecho.
ÓG: Es inevitable no señalar en este nuevo libro los pies de página porque me parece que son una parte importante. ¿Cómo es que llegas a esta visión narrativa?
PP: En algĂşn momento comencĂ© a pensar en las notas a pie de página y en el modo en el que generalmente pensamos en ellas. Lo hacemos como si las notas a pie de página fuesen subsidiarias, secundarias, aquella que está ahĂ, abajo, y que no hace falta leer. La convenciĂłn establece, y tĂş ya lo señalaste, que las notas a pie de página solo sirven para documentar o si acaso para profundizar lo que el cuerpo central del cuerpo dice, casi como si la nota a pie de página fuese un lacayo, como un sirviente que va detrás: “ah, es verdad lo que Ă©l ha dicho. Yo lo puedo demostrar, aquĂ se dice”.
Ă“G: TambiĂ©n son importantes dentro de la norma…
PP: Las normas en literatura solo son la proyecciĂłn de convenciones que la sobrepasan y que tiene que ver con la sociedad en que esa literatura está escrita. Las distinciones entre lo que está arriba y lo que está abajo son cada vez más visibles y determinan destinos completos, de modo que me parecĂa un ejercicio interesante, al menos conceptualmente, realizar una inversiĂłn del mismo nivel, quienes están arriba estĂ©n abajo y viceversa, porque los pies de página pueden ser mucho más que una ratificaciĂłn o una documentaciĂłn de lo que está dicho en el cuerpo central. IntentĂ© explorar todas esas posibilidades en En todo hay una grieta y por ella entra la luz y lo hice pensando en el hecho de que yo nunca he visto una novela que se conformara solo con notas a pie de página, no sabĂa si quiera si era posible escribirla, aunque estaban los grandes ejemplos de Borges y de Nabokov, desde luego, pero no habĂa ninguna certeza de que se pudiese escribir una novela de esa magnitud; y no teniĂ©ndola, no sabiendo si esto era posible, decidĂ averiguarlo.
ÓG: ¿Literariamente te ubicas más en el pasado, en el presente o en un futuro donde se encuentran tus próximas creaciones?
PP: Soy un escritor de literatura contemporáneo y los estĂmulos y las influencias que determinan lo que voy a escribir son, de igual manera, por completo contemporáneos. En algĂşn momento pareciera haber surgido cierto consenso en torno a que yo era un buen escritor de novelas que transcurrĂan en el pasado, y cuando yo fui consciente de que se habĂa formado ese consenso, desde luego que lo que hice fue alejarme del pasado para escribir novelas narradas en el presente.
Ă“G: Con las dificultades que tiene narrar en ese presente…
PP: El presente es muy difĂcil de narrar: consiste en el conflicto entre tradiciones muy diversas. Y es tan plural, y en algĂşn sentido tan contradictorio, que se hace difĂcil escribir; sobre el pasado no parece del todo difĂcil de escribir, porque creemos que el pasado ya ha concluido y sobre el futuro se puede decir lo que uno desee, puesto que no ha pasado todavĂa. Y creo que lo que he descubierto acerca de lo contemporáneo es contemplar el presente como si ya hubiese concluido, observarlo, por decirlo asĂ, con los ojos de un arqueĂłlogo, como uno que anda entre un terreno de rocas y de polvo para encontrar un objeto significativo. Ese creo que es mi mĂ©todo, al menos en En todo hay una grieta y por ella entra la luz es claramente el mĂ©todo.
Ă“G: Te han preguntado mucho acerca de la biografĂa no escrita de Benjamin Fondane que señalas en En todo hay una grieta y por ella entra la luz, sin embargo, la lectura que hice me llevĂł a una gran paradoja: a la vez que no consigues escribir esa biografĂa de Fondane, sĂ hay una biografĂa, y creo que muchos de los que te han entrevistado no lo han captado, porque piensan que no escribes esa biografĂa, porque es lo que señala el narrador en la novela, pero lo que se refleja, tras bambalinas, por asĂ decirlo, es que sĂ existe esa biografĂa.
PP: PodrĂamos pensar que son tres biografĂas: la biografĂa convencional, canĂłnica de Fondane, que yo no quise escribir; la biografĂa de Fondane tal como yo podĂa escribirla, que es, efectivamente, la novela, y elementos para una posible biografĂa de mĂ mismo, una autobiografĂa, puesto que buena parte de lo narrado en la novela me ha sucedido a mĂ o les ha sucedido a personas muy cercanas a mĂ, en ese sentido es una novela de no ficciĂłn, casi todo lo narrado en ella es real… es real, desde luego, porque lo he narrado, pero tambiĂ©n tiene una existencia previa al libro.Â
Ă“G: TambiĂ©n es muy interesante, Patricio, con la biografĂa que escribes, pero que supuestamente no se escribe, y acerca del narrador, ya que hay uno, que es en primera persona, pero en ningĂşn momento señalas que eres tĂş, autor, el que está narrando, pero los lectores lo dan por hecho, y recuerdo que, en varias de tus propuestas literarias anteriores, tus narradores son algo extraños. Â
PP: No me lo parece, desde luego, quizás porque los conozco. Pero parece una constante que cuando nos encontramos con una narrativa en primera persona, que se llama malamente asĂ, creemos que esa narrativa expresa las opiniones del autor o de la autora. A esa constante se le puede ratificar, se le puede cuestionar, se le puede, digamos, subvertir, creando un vinculo algo más complejo entre ese yo del texto y ese yo fuera del texto. Algunos de mis libros proponen eso, y En todo hay una grieta y por ella entra la luz es uno de ellos. Lo que proponen es una experiencia sensible, poco frecuente, que invitan a los lectores a jugar juegos que no han jugado recientemente y recordarles a todos ellos que lo que se nos dice más habitualmente que es la literatura no es como la literatura, sino que hay una literatura posible que está conjeturándose entre dos aguas y de la que mis libros son parte.
ÓG: ¿Te gusta el género autobiográfico?
PP: Nunca he escrito una autobiografĂa.
Ă“G: Pero ahora, con En todo hay una grieta y por ella entra la luz ÂżestarĂas tentado a continuar con una autobiografĂa?
PP: El proyecto consistirĂa en que cada diez años hay un libro mĂo vinculado a acontecimientos más prĂłximos en mi vida personal que los demás; libros que ofrezcan una fotografĂa fija de quiĂ©n fui yo en una de las dĂ©cadas de mi vida. El espĂritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia (Mondadori, 2011), serĂa la novela de quien yo era como lector y como escritor entre los treinta y los cuarenta; En todo hay una grieta y por ella entra la luz el tipo de escritor que yo fui en los cuarenta y los cincuenta, y eventualmente habrĂa una novela que serĂa la novela de quien yo serĂ© entre los cincuenta y los sesenta. Y, como todos los proyectos, está ahĂ para no llevarse a cabo.
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Posted: June 10, 2026 at 11:51 pm
Ă“scar Garduño Nájera. ha publicado en Newsweek en español, GQ MĂ©xico, Laberinto, Replicante Revista Cultural, Opera Mundi, Forbes MĂ©xico, Milenio, asĂ como en distintas antologĂas.






