Essay
El misterio de la Sangre Azul

El misterio de la Sangre Azul

Ana Clavel

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Cuando la sangre brota por una herida, independientemente de nuestro color de piel, ideología, credo o clase social, es siempre de color rojo vivo. Sin embargo, todos hemos escuchado de la “sangre azul”, con los privilegios y prejuicios que conlleva.

Desde tiempos antiguos, el púrpura ha tenido un lugar especial asociado con la realeza. Proveniente del molusco múrex de las costas del Levante, fue una de las más valiosas monedas de cambio para los comerciantes fenicios. Con ella se teñían los mantos y capas de tonos escarlatas y violetas que a menudo acompañaban a los reyes y emperadores. Según el grado del tinte, el matiz podía variar del rojo oscuro al azul profundo. Tal vez esa real genealogía cromática, contribuyó a la idealización del azul como rasgo distintivo de clase. Pero, ¿de dónde viene el concepto de “sangre azul” y su relación con la nobleza?

Parece ser que el término procede originalmente de la España de la Edad Media, atribuido a las familias ricas y poderosas que señoreaban el reino de Castilla. Esta élite fue fruto de la fusión de los reinos germánicos (dos reinos en particular, el suevo y el visigodo, que ocuparon la península ibérica durante el ocaso del Imperio Romano en el siglo V), con las élites locales que fueron capaces de concertar una alianza con los nuevos amos, dando origen a la nobleza ibero-romana. Para distinguirse de los demás, particularmente después de las invasiones moras del siglo VIII, una idea de “pureza gótica” prevaleció entre estas élites que se vanagloriaban de no mezclar su linaje al evitar contraer matrimonio fuera de su grupo. Con esta pureza de sangre, se consideraban el baluarte inexpugnable de la cristiandad en contra del islam invasor (el Cantar de Roldán da buena cuenta de ello en el imaginario de la época). En la práctica esto se tradujo en una tradición endogámica que derivó en un agotamiento genético, enfermedades como la hemofilia, anemia, pieles excesivamente pálidas que transparentaban las venas del cuerpo.

Pero esa es sólo una de las explicaciones del mito de la “sangre azul” de la nobleza. Otra hipótesis es que, tratándose de familias acaudaladas, solían comer con vajillas y cubiertos de plata, con lo que pudieron haberse provocado los efectos de la “argiria”, una enfermedad que tiñe la piel con un gris azulado o negruzco, producida por la acumulación de plata en el organismo.

Otro argumento se deriva de la división de clases sociales, a partir de la realidad del campesino y el trabajo de sol a sol del que los nobles estaban exentos. De este modo, la élite tendría una piel menos expuesta y mucho más cuidada, donde resultaba fácil notar las venas. Se sabe de nobles españoles del siglo IX que probaban su rancio abolengo al desnudarse los brazos para mostrar la nobleza de su sangre en esas culebrillas azules que se traslucían como señal de pureza, y así distinguirse de los moros de tez morena.

Por si fuera poco, hay otro asunto mucho más prosaico que se suma a esta explicación: la higiene. Aunque en la Europa medieval el aseo personal dejara mucho que desear, no hay duda de que la limpieza y acicalamiento de un noble acentuaría ese aspecto físico, mientras que la ausencia de la misma en aldeanos y campesinos escondería el color de las venas bajo capas de mugre y tierra. Toda una ironía derivada de la pirámide social pues, en realidad, todos tenemos venas azules si nuestra piel no es demasiado oscura y está convenientemente limpia. Pruebe, usted, lector, lectora, revisando la cara interna de sus brazos. ¿Acaso no es, usted, también de Sangre Azul?

 

Foto de Ashkan Forouzani en Unsplash

 

Ana V. Clavel es escritora e investigadora. Ha obtenido diversos reconocimientos como el Premio Nacional de Cuento Gilberto Owen 1991 por su obra Amorosos de Atar y el Premio de Novela Corta Juan Rulfo 2005 de Radio Francia Internacional, por su obra Las violetas son flores del deseo (2007).  Es autora de Territorio Lolita, Ensayo sobre las ninfas (2017), El amor es hambre (2015), El dibujante de sombras (2009) y Las ninfas a veces sonríen (2013), entre otros. Su Twitter es @anaclavel99

 

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Posted: September 3, 2026 at 10:58 pm

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