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La experiencia femenina según Vivian Gornick

La experiencia femenina según Vivian Gornick

Luis Felipe Pérez Sánchez

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La Editorial Sexto Piso integra a su catálogo Por qué algunos hombres odian a las mujeres y otros textos feministas de Vivian Gornick. Publicado originalmente en 2021 como From the book taking a long look, la traducción, de Cristina Lizarbe Ruiz, reúne, seis artículos y un prólogo en donde Gornick reflexiona y cuestiona, merodea y coteja ideas a propósito de la sensibilidad femenina y la evolución, el acomodo y la justeza con la que se puede hablar de este concepto. Se pregunta, a cada tramo del libro, ¿Qué es la experiencia femenina? 

En el volumen se aclara el origen de los ensayos compilados. “La peluquería de Bobby”, que es el primer pasaje, apareció en 2003 en The Threepenny Review. Formaron parte de Vivian Gornick, Essays in feminism, de 1978, “Conciencia”, “A juicio de comportarse como un hombre”, “El movimiento de las mujeres en crisis”, “Por qué algunos hombres odian a las mujeres” y “Hacia una definición de la sensibilidad femenina”.

Gornick Busca esa idea de “la sensibilidad femenina” en las ideas de Simone de Beauvoir o Betty Friedman, en La peluquería de Bobby -escenario y motivo del ensayo con ese título-, en los ejemplos de madres de Maryland, trabajadoras de fábrica en Toledo, Ohio, asistentes jurídicas en Manhattan; en los grupos de conversación de mujeres donde se comparten sobre todo las expectativas incumplidas, el agotamiento, la impotencia o la frustración de ser mujeres en un contexto como el suyo al que titula “Conciencia”. Lo hace también espejeando en la literatura, en donde destaca esa experiencia descrita, detallada y dictada desde la masculinidad a través de una puntillosa revisión en “A riesgo de comportarse como hombre”. Rebusca en la literatura escrita por mujeres; ensaya “Hacia una definición de la sensibilidad femenina” y se pregunta “¿Dónde reside?¿Acaso existe Y si existe ¿cuáles son sus rasgos?¿Cómo funciona?” (p. 114) 

En Por qué algunos hombres odian a las mujeres el ejercicio ensayístico es a partir de la revelación –asumida con perplejidad lo mismo que con indignación– de que la voz y la experiencia femeninas han sido dictadas por todos menos por las propias mujeres. El libro es, a su vez, una declaración de principios del significado del movimiento social y los cambios –culturales, políticos, emocionales– a partir de las escaramuzas de resistencia feminista. 

La sorpresa, la curiosidad, el descubrimiento; el enojo, la indignación y la crítica conforman un índice que orquesta, al final de la lectura, un ideario efectivo para transformar la mirada –prejuicios, creencias, certezas, ideas asumidas, papeles asignados históricamente– de las lectoras y lectores de Gornick. 

El libro, en esta curaduría, cumple el anhelo de la autora, que deja estas palabras en el Prólogo escrito en 2025 para esta edición: “Ojalá los textos de este libro apelen a las y a los lectores hispanohablantes de hoy como lo han hecho con las lectoras y los lectores anglófonos a lo largo de estos años de lucha, ojalá animen a unirse a las filas de quienes ponen sus vidas al servicio de la gran causa de la igualdad sexual”. (p.13)

Distingue la diferencia entre cómo se entendió en el panorama cultural la experiencia femenina –la experiencia, la sensibilidad, el deber ser– particularmente en las novelas canónicas de autores norteamericanos e ingleses de los años setenta, en donde incluye nombres como los de Henry Miller, Norman Mailer, Philiph Roth o Saul Bellow, y lo somete a la crítica feminista de la Vivian Gornick de los años setenta: “con la autoconciencia, una no busca explicaciones para sus problemas de conducta en la propia e intransferible historia emocional, sino en el hecho cultural del patriarcado”. (p. 36)

Ejerce una crítica literaria valiente. Al lector actual le resultan momentos hilarantes esos en los que Gornik deja como niñatos ensimismados a los que, en otro tiempo, habrían sido los tótems de la literatura y de la educación sentimental: “La incapacidad del escritor de madurar como individuo es más decisiva en la segunda mitad del siglo XX de lo que ha sido en cualquier otra época de la historia moderna”. (p.110) 

Severa, firme y con pinceladas de humor negro que aumentan el efecto de los textos, el yo narrativo asume protagonismo y teoriza. Uno de los conceptos que rigen el libro es la “conciencia” o “autoconciencia”. Ella explica que la autoconciencia es piedra fundamental para que emerja un “yo experimentador,” que es el que le parece aún ausente para nombrar desde la experiencia femenina el mundo y la sensibilidad femenina. 

Cercana a las experiencias que le son útiles para proponer los temas y motivos –reuniones de grupos de mujeres, una peluquería, un debate de crítica literaria, una jornada de votaciones en E.E.U.U.–, deja un libro de ensayos que entusiasma. El momento de escritura, las circunstancias y su propio programa han dotado a esos trabajos aparecidos en 1978 de una actualidad azoradora. Da cuenta de cómo, a través de lo literario, podemos entender momentos culturales. Muestra el resultado de la dialéctica de una conciencia que entiende, cuestiona y explica qué ha pasado y -qué cambios hay patentes ya- a partir de los movimientos feministas. Lo hace tanto desde el activismo (del que forma parte) como desde la observación, más bien revisionista, de fenómenos sociales, culturales y literarios puestos a juicio a partir la ironía que no es otra cosa sino investigación y perspectiva feminista. La base de estos ensayos podría estar en la idea de que: 

durante siglos la historia cultural ha sido una historia de la experiencia masculina. La sensibilidad masculina es la que ha captado y descrito nuestra vida. La experiencia masculina ha funcionado como la metáfora de la existencia humana. (p.118)

A Gornick le interesa, en ese sentido, la experiencia femenina porque: 

rara vez, en las obras que escriben ahora las mujeres, se nota la presencia de escritoras que penetren auténticamente una propia experiencia, arriesgándose a la humillación emocional y la confrontación de miedos secretos, de saberes insoportables. Rara vez está lo femenino realmente en el centro del universo y lo que implica ser mujer empleado de manera efectiva para contar metafóricamente la vida. (pp.120-121) 

Gornik expone los rasgos culturales del momento en el que cifra los textos y se acerca a ese presente del que surgen sus conclusiones, pero los ensayos –que vuelven a editarse a partir del movimiento Me too–, muestran su actualidad y permiten leerla poseedora de una claridad y una rabia que tiene entre sus cualidades la honestidad del indignado y la dialéctica para desmantelar críticamente, fisurar sino que romper, un estado de cosas sostenido como si fuera un monolito incólume hasta hace no tanto tiempo.

 

Foto de Becca Tapert en Unsplash

 

Luis Felipe Pérez Sánchez (Irapuato, Guanajuato, 1982) es escritor, ensayista y académico. Licenciado en Letras Españolas por la Universidad de Guanajuato, Maestro en Literatura Mexicana por la BUAP y Doctor en Literatura Hispánica por El Colegio de San Luis. Ha sido becario de la Fundación para las Letras Mexicanas y ganador del Premio Nacional de Cuento Efrén Hernández (2012). Colabora en medios como Milenio, Metapolítica, Revista de la Universidad de México y Tierra Adentro. Es autor de las novelas La convulsión autobiográfica, Mala entraña y Manos que cobijaron el después. Actualmente es investigador en la Universidad de Guanajuato.

 


Posted: August 24, 2025 at 5:29 pm

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