¡SONAMOS! Is Mafalda funny in English?
Gerardo Cárdenas
|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
¿Qué constituye una buena traducción? Esta es una pregunta inconveniente, cuyas respuestas están atravesadas por la dificultad.
Tal vez la definición más compleja sea la de Walter Benjamin, quien planteaba que una buena traducción no debe tratar de parecerse a la lengua de llegada, sino que debe permitir que la lengua original se “traspase” a la traducción. Benjamin argumentaba que todas las lenguas son fragmentos de un “vaso roto” y que la tarea del traductor no es necesariamente pegar los trozos, sino unirlos de tal manera que no se note la fractura. Se dice fácil.
Paul Ricoeur le agrega un grado de dificultad. El filósofo francés abandona la idea de la “traducción perfecta”. La traducción es exitosa cuando el lector siente que ha sido llevado hacia el autor, y no cuando el autor ha sido “domesticado” para el lector.
Y si hablamos de grados de dificultad, Jacques Derrida dice que una buena traducción reconoce un núcleo de “intraducibilidad” del original donde la traducción no transfiere significados de una lengua a otra, sino que hay una transformación en el trasvase.
Todo esto viene a cuento con la aparición, en 2025, del primer de cinco volúmenes de viñetas de Mafalda traducidas al inglés para el mercado de Estados Unidos. Es difícil entender por qué un personaje fundamental en el imaginario latinoamericano del siglo XX no había llegado al inglés hasta ahora, más de medio siglo después de que el argentino Joaquín Lavada “Quino” dejó de dibujarla, y cinco años después de la muerte del autor. ¿Era Mafalda intraducible? ¿La ironía y el humor argentinos no encontraba una posibilidad de traducción al inglés? No lo sé.
El primer volumen consta de casi 250 tiras. No me queda inmediatamente claro cuál fue el criterio de selección para la primera entrega de las cinco publicadas por Elsewhere Editions, un sello independiente especializado en el cómic.
Es notable que el traductor sea Frank Wynne, uno de los más importantes traductores del momento. Wynne, irlandés, cuenta con una larga lista de premios y de autores traducidos al inglés: Michel Houllebecq, Julio Verne, Almudena Grandes, Virginie Despentes, Alonso Cueto, Andrés Caicedo, Emiliano Monge y Javier Cercas, entre otros. Y ahora Quino.
Mafalda capturó el imaginario latinoamericano de la década de 1970 (y décadas posteriores) con una ágil mezcla de humor, sarcasmo, comentario político y visión social, en un momento explosivo para Argentina y toda la región. Al poner en boca de un grupo de niños ficticios la observación de la realidad, Quino encontró un hueco desde donde ejercer una aguda crítica.
Como obra literaria, Mafalda es muy distinta de Peanuts o de Calvin and Hobbes. Estos dos últimos están también cargados de una crítica del mundo y la sociedad de los adultos, pero operan desde otro lugar. El lugar desde donde operaba Mafalda era mucho más riesgoso.
¿Cómo traducir eso, 50 años después, para una audiencia que tiene poca o ninguna noción de quien fue Quino o qué mundo se vivía en la América Latina de aquel entonces? La labor de traducción incluye responder esa pregunta.
La selección de cartones del primer volumen revela una intención de presentar, primero que nada, el mundo de Mafalda, sus personajes y cómo se relacionan entre sí.
En una entrevista de prensa, Wynne reafirma esta intención y la pone en contexto. “Mafalda ocurre en un lugar y un tiempo específicos: en Argentina durante un periodo extremadamente difícil para ese país, en los 1960 y los 1970. Así que las preguntas que hace Mafalda son sobre la guerra en Vietnam, la televisión, los viajes espaciales, el comunismo, la democracia, el capitalismo. Ella es curiosa, introspectiva, reflexiva y ve el mundo de una manera en que los adultos realmente no lo ven”.
La explicación de Wynne es clara pero el desafío no es menor. Para tener sentido para un público angloparlante en el siglo XXI, el humor de Mafalda tiene que haber atravesado 50 años de distancia y saltado entre dos culturas muy distintas.
Los lectores juzgarán qué tiras de las seleccionadas en el primer volumen funcionan mejor que otras. Creo que algunas de sus traducciones son felices, otras no tanto. En el ejemplar que tengo, hace falta un prólogo que ayude a los lectores a ubicar a Mafalda y a Quino en sus contextos, y tal vez es un fallo de esa primera edición (que no del traductor) no incluirlo porque para quien se aproxime por primera vez al humor ácido y bonaerense de Mafalda y su pandilla, puede haber muchas cosas que no le hagan sentido, o que aparezcan forzadas. Será cuestión de ver los cinco volúmenes en su conjunto para entender si el lenguaje viajó hacia la hospitalidad del lector de la que hablaba Ricoeur.
Gerardo Cárdenas es escritor, traductor, promotor cultural y agente literario. Actualmente es estudiante del doctorado en Escritura Creativa en Español de la Universidad de Houston.
Gerardo Cárdenas (México, 1962) es escritor, periodista, estratega de comunicación y promotor cultural. Su más reciente título es la colección de relatos Correr es de cobardes, que publica Abismos Editorial.
Gerardo Cárdenas es escritor, traductor, promotor cultural y agente literario. Actualmente es estudiante del doctorado en Escritura Creativa en Español de la Universidad de Houston.
©Literal Publishing. Queda prohibida la reproducción total o parcial de esta publicación. Toda forma de utilización no autorizada será perseguida con lo establecido en la ley federal del derecho de autor.
Las opiniones expresadas por nuestros colaboradores y columnistas son responsabilidad de sus autores y no reflejan necesariamente los puntos de vista de esta revista ni de sus editores, aunque sí refrendamos y respaldamos su derecho a expresarlas en toda su pluralidad. / Our contributors and columnists are solely responsible for the opinions expressed here, which do not necessarily reflect the point of view of this magazine or its editors. However, we do reaffirm and support their right to voice said opinions with full plurality.
Posted: April 5, 2026 at 8:25 pm







