Essay
#LITERARYDEATHMATCH: LEER EN TIEMPOS DIFICILES

#LITERARYDEATHMATCH: LEER EN TIEMPOS DIFICILES

Gerardo Cárdenas

Se nos hizo de noche muy pronto en 2020, y en la penumbra del virus y el confinamiento hemos podido, creo, reencontrarnos con viejas lecturas y abordar nuevas.

Aunque el tiempo corre de manera distinta en 2020, hemos hallado espacios personales para abrir un libro y sumergirnos en él. Además, la necesidad de encontrarnos aún sin tocarnos nos ha llevado a entrar a las plataformas digitales para disfrutar la lectura y compartirla.

No sabía yo que, en este año aciago, iba a releer a Dante, a hojear con el gusto de siempre a Borges, pero también abordar finalmente lecturas de Yuval Noah Harari o Margaret Atwood que estaban en la mesilla de noche condenadas a mi ambiguo “después”.

Fue en Twitter, que puede ser un espacio odioso, donde me topé con los #LiteraryDeathMatch, que el escritor y periodista argentino Diego Fonseca convirtió no sólo en un esparcimiento tuitero, sino en un debate continuo en 280 caracteres (sin contar memes y gifs) sobre la importancia de leer o no ciertos autores o ciertos libros.

Aunque la idea es de antes (los #LiteraryDeathMatch surgieron, si no me equivoco, a fines de los 90s en los espacios performeros estadounidenses) la invención de Fonseca (conocido en ciertos pagos como Dark Lord) logró algo que es muy raro en una red que se especializa en el vituperio, la descalificación, el balconeo y el escupitajo.

De hecho, logró dos cosas:

  1. La generación de una comunidad, algo que se supone es una de las ventajas de Twitter, pero que se usa cada vez menos. Decenas de activos participantes en los debates, no sin cierto humor cáustico, y miles de votantes anónimos que le entraron a elegir entre Dante y Pessoa, Shakespeare y Goethe, Rulfo y Borges, y más de mil etcéteras.
  2. Una discusión real sobre por qué leer a éste o aquélla, incluyendo historias personales de enamoramiento con los libros y sus autores. Breve, sí. Efímera, tal vez. Pero real.

No es poco. Habrá otros méritos que la Corte de Becarios Norcoreanos y el Comité de Notables Pelotudos de los #LiteraryDeathMatch seguramente enumerarán, pero me quedo con esos porque en una primavera y verano en el que muchas veces nos sentimos ahogados y abandonados, meterse a Twitter, encontrar los hilos respectivos, votar por X o Y, y luego pelearse amistosamente por las preferencias resultó una distracción bienvenida y necesaria.

Entiendo que al #LiteraryDeathMatch le seguirá el #MusicDeathMatch. Lo celebro. Me divertí como becario norcoreano durante meses, sufrí cuando barrieron a mi Sor Juana Inés, me regodeé en la victoria de Dante Alighieri sobre Vallejo (Vallewho?), rabié y menté madres cuando el padre de la lengua italiana perdió con Pessoa (a pesar de que soy adorador del portugués), gocé cuando I-BAR-GUEN-GOI-TIA eliminó a ese cuatito de Borges, Bioy Casares.

Y leí, leí mucho. Para justificar mi voto e invitar a otros a apoyar a mis equipos. Honor a quien lo merece: Fonseca, que lo parió, y el literato colombiano David Martínez, llamado El Relator, quien hizo una labor notable ordenando la numeralia de esta locura. Véase: 1,295 escritores fueron votados en las encuestas del 17 de mayo al 1 de septiembre, en un total de 53 jornadas y 1,028 duelos. En los 28 duelos más votados (2,000 votos o más) se registraron cerca de 30 mil votos.

En paralelo a esta aventura tuitera, y de la mano de las plataformas de videoconferencia, adquirieron nueva vida los clubes y círculos de lectura. Ante la imposibilidad de reunirse en casas o sitios públicos, lo hacen de forma creciente en estos espacios. La virtualidad, con sus limitantes e imponderables, es un conducto que responde a una necesidad humana: vernos, hablarnos, compartir, colaborar. No sustituye a abrazarnos, a sentarnos en torno a una misma mesa o sala, pero esto y los #LiteraryDeathMatch han hecho que la noche del 2020 sea menos oscura y pesada.

En Literal, por cierto, abordamos también la aventura de los clubes virtuales de lectura. Información aquí: https://literalmagazine.com/club-de-lectura-de-literal/

 

Gerardo Cárdenas (México, 1962) es escritor, periodista, estratega de comunicación y promotor cultural. Su más reciente título es la colección de relatos Correr es de cobardes, que publica Abismos Editorial. Los poemas de Ida Vitale citados en la columna son de Poesía reunida, publicada en 2017 por Tusquets.

 

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Posted: September 2, 2020 at 9:08 pm

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